La barrera hematoencefálica está formada por células endoteliales muy unidas que recubren los capilares cerebrales. Solo permite el paso de ciertas moléculas esenciales, como glucosa y algunos aminoácidos, mientras bloquea toxinas y muchos fármacos. Por eso, para que un suplemento actúe en el cerebro debe ser capaz de cruzarla.