El foco quirúrgico se refiere a un estado de atención sostenida y alta precisión mental, necesario para realizar tareas complejas que no permiten distracciones. Lograrlo implica equilibrar la activación cerebral (alertas) con la calma para evitar ansiedad o sobreestimulación. La combinación de L-teanina y cafeína en proporción 2:1 se ha promovido como una forma de alcanzar este nivel de concentración.